¿Cuál es el rol de un directorio en tiempos de incertidumbre?

Chile – y el mundo- se encuentra viviendo momentos de incertidumbre. Tras el estallido social de octubre de 2019, la pandemia del Covid -19 presente hasta hoy y el proceso eleccionario que estamos viviendo (constituyentes, alcaldes, gobernadores, primarias presidenciales), nos encontramos en una etapa de cambios e incertidumbre, lo que tiende a postergar la inversión y desacelerar el crecimiento de las empresas y la economía.
Las empresas por tanto navegan en un mar de incertidumbre, y la participación e involucramiento del directorio es clave en esta etapa para resguardar y monitorear el valor de la compañía.

Las principales acciones que debe seguir un directorio en tiempos turbulentos, adicionales a sus funciones habituales, son:

  1. Revisar el plan estratégico de la compañía y enmendar los objetivos de ser necesario. (Si no tiene uno, hágalo)
  2. Diversificar el riesgo y concentración de los negocios. Evaluar diversificación geográfica y protecciones cambiarias, entre otras.
  3. Adelantarse a las necesidades de financiamiento en un escenario de tasas de interés fluctuantes y al alza.
  4. Gestión de la liquidez, desde las políticas de crédito y cobranza, hasta los planes de inversiones. Llevar y monitorear mensualmente el flujo de caja.
  5. Medir el impacto de potenciales alzas de impuestos e imposiciones y buscar formas de minimizar su incidencia en los resultados de corto, mediano y largo plazo.
  6. Monitorear constantemente el valor de la empresa, y planificar cómo seguir construyendo valor aún en escenarios de incertidumbre.

Esto además del monitoreo activo de los avances y resultados mensuales de la compañía, sin descuidar la planificación comercial ni perder de vista el core business.

Factores determinantes para vender exitosamente una empresa

Son variados los factores que determinan la venta exitosa de una compañía. Existen algunos referentes a la industria y otros a la propia empresa.

Entre ellos destacan, en el ámbito de la industria: rentabilidad de la empresa y la industria, tamaño y crecimiento de mercado, ciclo de vida de la empresa y la industria, escalabilidad del negocio, reputación y potenciales sinergias.

Y en relación a la propia empresa: baja dependencia de su dueño, estados financieros auditables, sin contingencias legales o tributarias, buena relación con los bancos y acceso a financiamiento, capacidad de espera, número de potenciales compradores, venta a valor de mercado y flexibilidad de pagos.

Sin embargo, previamente es primordial ordenarla previo al proceso de venta y valorizarla.